Qué país! ¡Qué país!
No me explico por qué nos despelotamos tanto...
éramos multimillonarios...

UD. iba y tiraba un granito de maíz
y ¡paf !, le crecían diez hectáreas...

Sembraba una semillita de trigo
y ¡ñácate!, una cosecha que había que tirar la mitad al río
porque no teníamos dónde meterla...

Compraba una vaquita,
la dejaba sola en el medio del campo
y al año se le formaba un harén de vacas...

Créame, lo malo de esta fertilidad es que una vez,
hace años, un hijo de puta sembró un almácigo de boludos
y la plaga no la pudimos parar ni con DDT.
Aunque la verdad es que no me acuerdo
si fue un hijo de puta que sembró un almácigo de boludos,
o un boludo que sembró un almácigo de hijos de puta.

Tato Bores